
La mayoría de las botellas plásticas que utilizamos para transportar agua están elaboradas con materiales químicos que provienen del petróleo, algunas otras de materiales como la celulosa y diferentes tipos de vegetales, sin embargo, estas últimas están en un bajo porcentaje. Para los envases provenientes del petróleo, su fabricación pasa por dos tipos de proceso, el de polimerización y el de la policondensación, que hace que el material más utilizado sea el PET (Polietileno tereftalato, mismo material que se emplea en la industria textil, para elaborar algunos tipos de prendas).
Con producciones que permiten afirmar que cada minuto se vende 1 millón de botellas en todo el mundo, nos hemos preguntado ¿cuál es el destino final de las botellas plásticas y el de las prendas de ropa? La respuesta resulta paradójica. Estos residuos hacen parte de un ciclo de contaminación, que algunos denominan “la injusticia ambiental”.