Hemos escuchado desde que tenemosmemoria, la importancia del agua para el organismo. En casa, mi papá para cualquier tipo de dolencia, aflicción o dolor, su respuesta es: “vaya y tome agua”; gracias a Dios, no es autoridad médico laboral en la Fuerza Pública, porque de lo contrario las valoraciones de las secuelas se modificarían por conclusiones de “manejo médico”, por “pendiente de tomar agua”. Un comentario aparte dentro de las situaciones que se viven en los subjetivos procesos medico laborales.

El preciado líquido, incluso, ha sido relacionado desde la antigüedad con el secreto de la eterna juventud. Desde el buscado secreto del agua en el siglo IV AC, cuando Persia se intrigaba por la longevidad de los etíopes. Alejandro Magno, registro en el Corán, la búsqueda del “agua de la vida”. El hallazgo de la fuente de la juventud en Sarasota (Florida), por el explorador español Juan Ponce de León. Hasta lo más actual, con Rodolfo Llinás (neurocientífico colombiano), quien ha profundizado sobre las nanoburbujas del agua, como mecanismo eficaz contra enfermedades y fuente de juventud, mediante un proceso denominado cavitación.

*Ver articulo Completo